miércoles, 24 de febrero de 2010

Vecinos de Puchuncaví interponen recurso de protección contra termoeléctrica auspiciada por el Gobierno

EL CUIDADANO, Febrero 2010.
Un recurso de protección fue interpuesto ante la Corte de Apelaciones de Santiago por los vecinos de Campiche luego de que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo modificara la ley para permitir la instalación de la termoeléctrica de AES Gener en Puchuncaví, pese a haber un fallo de la Corte Suprema que ordenaba su paralización.

En el requerimiento se cita a los ministros de Vivienda y Urbanismo, Patricia Poblete, y de Interior, Edmundo Pérez Yoma, junto al contralor Ramiro Mendoza, entre otras autoridades. Poblete es acusada por los vecinos de elaborar y dictar “arbitraria e ilegal” el Decreto Supremo Nº68/2009, que modificó la ordenanza general de urbanismo y construcciones sobre uso de suelo de actividades productivas.

Este fue emitido a fines del 2009 y allana el camino para que AES Gener prosiga la construcción de la termoeléctrica Campiche, cuyas obras se hallaban paralizadas por un dictamen de la Corte Suprema.

La central termoeléctrica Campiche apuesta a ser la segunda de mayor generación eléctrica en Chile. El proyecto prometía producir 270 MW de potencia, lo que equivale al 10% de capacidad de generación en construcción o el 3% de la capacidad instalada del sistema eléctrico. La inversión era de U$500 millones.

En el escrito presentado se evidencia el espaldarazo del Ejecutivo a la termoeléctrica con los dichos del ministro Pérez Yoma a diversos medios de comunicación, posteriores al fallo de la Suprema, en los que señalaba que se buscarían las herramientas para allanar el camino a la termoeléctrica.

No fue siquiera un secreto a voces el hecho de que el gobierno buscara todas las fórmulas posibles para que la central a carbón no se convirtiera en un gran elefante blanco, lo que a juicio de los burócratas de la Moneda sería “una pésima señal para los inversionistas energéticos”.
También se cuestiona al Jefe de la División de Desarrollo Urbano, Luis Eduardo Bresciani y al Contralor General de la República, Ramiro Mendoza, quien sería responsable de haber tomado razón, admitir a tramitación y acoger el Decreto Supremo Nº 68 “en forma arbitraria e ilegal, vulnerando una serie de garantías constitucionales.

LEYES A LA MEDIDA

En junio del 2009 el máximo tribunal declaró ilegal la autorización dada al funcionamiento de la central a carbón por la Corema, por conceder el permiso sin que se realizara el cambio de suelo necesario, lo que obligó a la empresa de AES Gener a detener las obras de la Central Termoeléctrica de Campiche, ubicada en las cercanías de dicha comuna.

La solicitud fue presentada ante la Corte Suprema por las comunidades de Puchuncaví y el fallo unánime de la Suprema confirmó una sentencia anterior de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, la que declaró ilegal la autorización otorgada por el organismo ambiental.
La autorización de la Corema de Valparaíso fue sin la presencia de los consejeros regionales y con sólo 14 de sus 22 integrantes. La votación se realizó gracias a la también cuestionada aprobación del Plano Regulador Intercomunal de Valparaíso, a la que tampoco asistieron todos los consejeros y de la que no hay acta pública.

La modificación al artículo 2.1.21, hecha por el MINVU a fines del 2009, permite que si un predio queda afecto a 2 o más zonas o subzonas con distintos usos de suelo y al menos el 30% de su superficie incluye los usos de suelo de actividades productivas y/o infraestructura, se admitirá en todo el terreno dicho uso de suelo, lo que incluye infraestructura energética.

Ni tontos ni perezosos, pero si bien dateados desde el Ejecutivo, en enero del 2010 AES Gener inició los trámites para acogerse a esta modificación, lo que le permitiría conxluir su anhelada termoeléctrica.

En una carta enviada por la empresa el 14 de enero a la directora de la Conama de Valparaíso, Karina Francis, se señala que el terreno en que se emplaza la Central Termoeléctrica Campiche incluye una zona de “uso industrial peligroso en una proporción aproximada al 33 por ciento del predio”, según denunció El Mostrador.

El documento argumenta que las modificaciones hechas por el MINVU “han subsanado -a nivel normativo- los reparos que llevaron a la Corte Suprema” a invalidar la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) entregada en 2008 por la Corema V Región y que se fundaron en el Plan Regulador Intercomunal de Valparaíso (Premval).

La misiva concluye que “como la referida ordenanza tiene una jerarquía jurídica superior y preferente a ese instrumento intercomunal, el fundamento que la Corte Suprema tuvo en vista para invalidar la referida RCA, ha quedado superado, y procede por tanto, retomar el proceso formativo de la Calificación Ambiental del Proyecto”.

RECURSO DE PROTECCIÓN

El recurso de protección presentado por los vecinos de Campiche, patrocinado por el abogado Marco Opazo, sostiene que “el Decreto Supremo se dictó en abierta contradicción y vulneración de las normas de uso de suelo de la Ley general de Urbanismo y Construcciones, ya que no existe ninguna norma legal que faculte a la administración a establecer la modificación introducida…y en particular que un uso de suelo minoritario –al menos 30%- pueda extenderse en todo el terreno que tiene otro uso de suelo distinto y en proporción mayoritaria. Dicha facultad no la entregó el legislador a la administración”.

Agrega que “se dicta una norma administrativa que por esencia es de carácter general para tratar de solucionar un caso particular, esto es las ilegalidades del proyecto Termoeléctrico Campiche”.

Incluso en septiembre, el alcalde de Puchuncaví, Agustín Valencia, ordenó a la empresa AES Gener demoler nueve obras de la planta generadora Campiche, ya que no contaban con los permisos de edificación pertinentes.

Conama rechaza recurso de Aguas Andinas en contra de Alto Maipo

DIARIO FINANCIERO, Febrero 2010

Ahora, Aguas Andinas puede impugnar el permiso ambiental de Alto Maipo en los tribunales, mientras sigue con el trámite para construir un acueducto a la salida del embalse, obra incompatible con el proyecto eléctrico.

Hace algunos días la Comisión Nacional del Medioambiente (Conama) puso fin a uno de los últimos enfrentamientos entre Aguas Andinas y Gener por el proyecto eléctrico Alto Maipo que impulsa la segunda.Esto porque el 28 de enero pasado, la dirección ejecutiva del organismo rechazó el recurso de reclamación, interpuesto, a nombre propio, por el ejecutivo de la sanitaria Enrique Cruzat, en contra la resolución de calificación ambiental de la iniciativa hidroeléctrica.
En su momento, la sanitaria reconoció que recurriría a esta fórmula de presentación porque la ley no permite que personas jurídicas impugnen resoluciones ambientales.En la resolución de 42 páginas, suscrita por el titular del organismo Alvaro Sapag, también se hace referencia a otras tres acciones interpuestas por la Junta de Vigilancia del Río Maipo (primera sección), la Asociación de Canalistas de Pirque y de la Coordinadora Ciudadana no a Alto Maipo, las cuales fueron acogidas en forma parcial, lo que representa incluir algunos detalles en el permiso ambiental de la eléctrica.
Aprensiones nuevasRespecto del recurso que Cruzat sustentó en parte con una presentación de la sanitaria, se indica que la acción de Aguas Andinas es "improcedente, por cuanto el reclamante carece de legitimidad activa, sus pretensiones plantean contradicciones y prelaciones inexistentes entre distintas actividades económicas y sus alegaciones carecen de fundamento frente al mérito de la evaluación de impacto ambiental".
La Conama dice que la RCA del proyecto hidroeléctrico de pasada (531 MW) -emitida en marzo de 2009- cubre las aprensiones manifestadas por Cruzat, tanto con el uso para agua potable de las aguas de la cuenca del río Maipo y la característica de reservorio que con este mismo fin tiene el embalse El Yeso.
Añade que varios de los puntos del recurso de la sanitaria consideran alegaciones nuevas, que hacen relación a modificaciones de la RCA y no a la ponderación por parte de la autoridad de las observaciones presentadas durante el proceso de participación ciudadana, cuando dichos puntos se acogieron.Ahora, Aguas Andinas puede impugnar el permiso ambiental de Alto Maipo en los tribunales, mientras sigue con el trámite para construir un acueducto a la salida del embalse, obra incompatible con el proyecto eléctrico.

viernes, 5 de febrero de 2010

Chile en la OCDE, ¿un aporte al medio ambiente?

EL MOSTRADOR, 5 de Febrero 2010.

por Flavia Liverona

Hacia 2004 una delegación de la OCDE, en conjunto con profesionales de Cepal, trabajaron durante varios meses para hacer un diagnóstico de Chile en materia de medio ambiente. Un año después, emitieron un informe que incluyó 52 recomendaciones en materias de agua, biodiversidad, participación ciudadana, institucionalidad ambiental y sectorial, contaminación, políticas forestales, salmonicultura, entre otros temas. Sin duda, este proceso generó una serie de expectativas que hoy, cuando el país acaba de concretar su ingreso al club de países desarrollados, es importante revisar.
En primer término, es importante destacar que las directrices contenidas en el informe de 2005 se elaboraron sólo en términos de recomendaciones y sugerencias, es decir, no son vinculantes y no fueron exigidas como requisitos para que la OCDE aprobara el ingreso de Chile. Como consecuencia, el país completó muy pocas de la larga lista de tareas señaladas, y en otras realizó ciertos avances, pero aún queda mucho por hacer. Esto es especialmente válido en términos de la institucionalidad del sector, en que se acaba de promulgar una ley que crea un Ministerio de Medio Ambiente, pero aún no se inicia el trabajo para su implementación. En otros temas, como la participación ciudadana, la dictación de normas de calidad y emisión o la protección de la biodiversidad, los avances fueron prácticamente nulos en el último lustro.
Así, Chile ha firmado su ingreso a un club de países pioneros a nivel mundial –sólo falta la aprobación final en el Parlamento, lo que debiera ocurrir en marzo-, a pesar de que aún conserva importantes deficiencias propias de un país del Tercer Mundo. Para entender esta paradoja, es importante comprender el carácter de esta organización internacional, cuyas directrices y normas internas no son vinculantes, y que lo que hace es simplemente evaluar periódicamente a cada país miembro en base a ciertos parámetros, para luego entregar recomendaciones, que pueden o no adoptarse. El propósito de la OCDE es maximizar el crecimiento económico de sus países miembros, para lo cual los países intercambian información e intentan armonizar sus políticas nacionales.

La OCDE conforma, básicamente, una comunidad de consumidores; no existe en ella el concepto de bien común como valor superior de la sociedad separado del desarrollo económico; crecimiento económico y calidad de vida aparecen casi como sinónimos. Los temas abordados por esta organización carecen de una perspectiva local, del reconocimiento de otros valores, son parte de la globalización en tanto crecimiento económico y homogenización de las culturas. Su objetivo es promover el libre mercado entre los países miembros.

Esto, necesariamente, implica fomentar el consumo, como la única vía que se concibe para potenciar el “crecimiento” y “desarrollo” de los países, en términos estrictamente económicos. Ese consumo, puede ser regulado, normado y sugerido bajo ciertos estándares, lo que puede resultar en algún sentido beneficioso para Chile, pero debemos tener presente que el desarrollo económico sigue siendo el eje de la organización.

En este contexto, las directrices entregadas en el ámbito medioambiental, si bien pueden ser evaluadas en forma positiva, ya que apuntan a mejorar una serie de aspectos, están orientadas a favorecer el mejor desarrollo del mercado y elevar la productividad más que, por ejemplo, pensar en proteger el patrimonio natural de un país en términos ecológicos, de paisaje o porque es un bien común. Así, si bien el ingreso a la OCDE nos impone algunos desafíos en materia ambiental, evidentemente lo hace bajo el concepto del mercado.

Por ello, en los próximos años, para Chile el desafío debiera ser trabajar con una visión de largo plazo, con el objetivo de elaborar planes y políticas públicas que permitan realmente proteger nuestros ecosistemas naturales, mantenerlos libres de contaminación, cuidar las aguas, fortalecer la participación ciudadana, etc., en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Necesitamos que en Chile, tanto desde el gobierno como desde la oposición, en el Parlamento o en cualquier otro sector, se comience a pensar, discutir y articular políticas de Estado de mediano y largo plazo que tengan como objetivo garantizar el bien común y resguardar el patrimonio que pertenece a todos los chilenos.

Conformarse con el ingreso a la OCDE sería un error, que podría dar la sensación de que el país avanza, cuando en realidad podría implicar un estancamiento del país en materia ambiental.

jueves, 4 de febrero de 2010

Esos románticos ambientalistas

EL MOSTRADOR, 4 de Febrero del 2010.
Abrazar la causa ambiental es políticamente correcto. Escribir para abogar en pos de no intervenir la naturaleza, de preservarla y mantenerla prístina y alejada de la mano del hombre es artículo o columna segura de aplausos públicos desde hace ya tiempo. Por el contrario, decir que en un valle escasamente tocado por el hombre es quizás posible construir una industria, empresa o represa, equivale a buscar -de manera también segura- la condena pública.
Y cómo no, si ser romántico siempre ha sido bello. Es como el concepto del “buen salvaje” de J. J. Rousseau, o como -en otras arenas- la figura del “Che” Guevara estampada en la polera. Suele encantar a los jóvenes que, más inconsciente que conscientemente, adhieren sin recelo a la causa. No cabe ser racional frente a ella. Sólo cabe –para muchos- entregarse a su magia, como si se tratase de un dogma moderno.
Esto ha quedado patente una vez más durante estas últimas semanas, en que hemos presenciado -en este medio- diferentes opiniones sobre un tema ambiental concreto. No deseo entrar en ese tema particular, pero si en el fondo del asunto, es decir, en nuestra actitud frente a la naturaleza y al cuidado ambiental. Y es que no se puede dejar de sentir que existe una suerte de contradicción en esos jóvenes románticos que, por un lado, aplauden cualquier argumento en pos del cuidado ambiental (incluido los argumentos preservacionistas) y, por otro, gozan -como los que más- de los privilegios de la sociedad industrial.

Y cuando digo “jóvenes románticos”, me refiero a veinteañeros que se oponen a tocar la naturaleza, pero que sueñan con lo que podrán comprar cuando, una vez graduados, se inserten en el sistema; o a esos sesenteros que esperan que su fondo de pensión de la AFP rente un 10% más en el año que viene, sin reparar que esas acciones son de empresas que requieren de la naturaleza y sus recursos.

Algo no cuadra en su discurso, y ese algo -creo yo- es que aún no distinguen entre preservacionismo y conservacionismo y, por lo mismo, aplauden cualquier argumento ambientalista, sin importar su fuente o la filosofía que lo inspira. Por lo mismo, esta columna busca poner atención en dicha distinción, diciendo desde ya que si usted quiere abogar por la causa ambiental –sea desde la tribuna preservacionista o desde una conservacionista- merece toda la tolerancia y respeto del resto. Cada cual con su causa, en la medida que sea consecuente.
En muy pocas palabras, el conservacionismo postula que la naturaleza puede y debe ser utilizada en nuestro favor, en la medida que ello se haga responsablemente, protegiendo ciertos equilibrios que buscan su cuidado y mantención para que las generaciones futuras puedan así seguir gozando de ella y utilizándola a su vez. Es consecuente no sólo con la filosofía del “Desarrollo Sustentable”, sino incluso con esa idea religiosa –verdad dogmática para muchos creyentes- que señala que la naturaleza y su diversidad ha sido creada para nosotros (“Que el temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la Tierra y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se mueve sobre la Tierra y en todos los peces del mar; los que en vuestras manos son entregados. Todo lo que se mueve o vive os será para mantenimiento, os he dado todo” – Génesis 9).

Los preservacionistas, por su parte, deifican a la naturaleza y le entregan a ésta, y no al ser humano, el papel principal, en una suerte de neo-panteísmo. “No tenemos más derechos que el resto de los animales”, podríamos escuchar decir a alguno de estos últimos en oposición a la cita bíblica. No intervenir la naturaleza, o hacerlo a un mínimo, es su consigna, aunque ello cambie el sistema económico y cultural que tenemos. Su texto favorito no sería el Génesis, por cierto, sino -quizás- esa famosa carta que Seattle, el Jefe de los indios Suwamish, dirige al Presidente de los Estados Unidos en 1855, en respuesta a la oferta de este último de comprar sus tierras.

Le expresa, entre otras cosas: “El Gran Jefe de los Estados Unidos, en Washington, nos manda a decir que desea comprar nuestras tierras. … pero no terminamos de comprender como podéis comprar o vender el cielo o el calor de la tierra. Esa idea nos parece extraña, curiosa, difícil de asimilar. No somos dueño de la frescura del aire ni tampoco del centelleo de las aguas. ¿Entonces, como vais a comprar la tierra a nosotros? Habéis de saber que cada partícula de esta tierra que es de todos los hombres, es sagrada para mi pueblo…”

Y aunque el tema parezca a ratos teórico, el hecho es que la diferencia entre estas dos corrientes plantea un sin fin de distinciones en el día a día. En el fondo, la esencia que diferencia a unos y otros no es detalle, sino que es gran parte del mundo cultural que nos rodea. Por lo mismo, no hablamos acá de consumir menos combustibles fósiles y evitar el calentamiento global (cosa con la cual todos estamos de acuerdo), ni de cuidar a las especies en peligro de extinción y luchar contra la caza de la ballenas (con lo que también estamos todos de acuerdo), sino que hablamos de un cambio mucho más profundo que, en definitiva, afecta la forma de vida que tenemos.
Como dije anteriormente, sea usted conservacionista o preservacionista merece tolerancia y respeto. Pero por favor sea consecuente.
No venga a aplaudir argumentos preservacionistas, ni a criticar públicamente a quien se atreva a plantear la posibilidad de estudiar racional y responsablemente la explotación y utilización de un recurso natural (aunque sea en un valle prístino y aún intocado por el mundo industrial), mientras goza de los privilegios que esta misma sociedad industrial le provee dándolos además por garantizados, o mientras espera que su fondo de pensiones rente más y más año a año. Ello es contradictorio. Es como adorar al Dios del Génesis y ser panteísta a la vez. Simplemente, no pega.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Índice de Desempeño Ambiental ubica a Chile en el puesto número 16 a nivel mundial

27/enero/2010.- Chile ocupa el puesto número 16 en la tercera versión del Índice de Desempeño Ambiental 2010 (Environmental Perfomance Index, EPI), dado a conocer hoy en el Foro Económico Mundial 2010, que se lleva a cabo en la ciudad de Davos, Suiza.

El EPI 2008 había situado a Chile en el puesto número 29.

El ranking -que se publica cada dos años- es elaborado por expertos medioambientales de las Universidades de Yale y Columbia, y clasifica a 163 países por su desarrollo en 25 ítems enmarcados en diez categorías incluyendo: salud ambiental, calidad del aire, administración del recurso hídrico, biodiversidad y hábitat, silvicultura, industria pesquera, agricultura, y cambio climático.

Para la ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, la ubicación de Chile en el ranking mundial “es una muestra clara que la administración de la Presidenta Bachelet ha elevado el tema medioambiental a la categoría de política de Estado, lo que se materializa en la gran reforma ambiental que ha llevado a cabo y que crea el Ministerio y Superintendencia de Medio Ambiente, conjunto con el Servicio de Evaluación Ambiental, así como el ingreso de Chile a la OCDE”.

“Por ello –agregó Uriarte- no es casual que hayamos subido 13 lugares, para ubicarnos de igual a igual con aquellos países cuyo desempeño ambiental es más que destacable”.

“Los resultados que obtuvo nuestro país también nos plantea el desafío de seguir avanzando en mejores desempeños en áreas tales como contaminación atmosférica, gestión del recurso hídrico y protección de nuestra biodiversidad. La buena noticia es que la reforma a la institucionalidad busca fortalecer precisamente esas áreas”, acotó la ministra.

El comunicado oficial destaca el desempeño de nuestro país, al señalar que “algunos países alcanzan resultados que exceden lo previsto, demostrando que las decisiones políticas también afectan el desempeño. Por ejemplo, Chile, donde se han hecho inversiones substanciales en la protección del medioambiente, rankeando el puesto 16, mientras que su vecino, Argentina, ha hecho mucho menos por mejorar el control de la contaminación y la administración de sus recursos naturales, relegado al lugar 70”.

El texto además destaca que existe una alta correlación entre los resultados del EPI con el cumplimiento del Estado de Derecho, la buena gobernanza, bajos índices de corrupción y la calidad regulatoria.

Chile cuenta desde hoy con su ministerio de Energía


ECOAMERICA, 1 de Febrero 2010.


A partir de hoy, Chile cuenta con su ministerio número 19, el ministerio de Energía, entidad que nace a partir de la entrada en vigencia de la ley N° 20.402.


La nueva secretaría de Estado tendrá que diseñar y coordinar los planes, políticas y normas para el buen funcionamiento y desarrollo del sector. Asimismo, reordena el aparato público en lo referido al ámbito energético y agrupa las funciones propias de esta área, contribuyendo, entre otros aspectos, a resolver problemas de dispersión; traspasar funciones desde el ministerio de Minería y de la Comisión Nacional Energía (CNE).


Por otra parte, modifica la dependencia de esta última, como también la de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) y la de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), que ahora pasan a relacionarse con la Presidencia por medio del ministerio de Energía.


Finalmente, la nueva cartera tendrá como áreas funcionales propias de su labor las referidas a la promoción de las energías renovables no convencionales (ERNC) y la eficiencia energética, el desarrollo sustentable y la protección del medio ambiente, las políticas de energización social y rural, entre otras.


Además, contará con Secretarias Regionales Ministeriales, las que deberán considerar en su etapa de creación las condiciones y potencialidades de desarrollo energético de las regiones.

Subsecretaría y Agencia de Eficiencia Energética


El ministro de Energía, Marcelo Tokman, señaló que con la creación de este ministerio se concentra en una sola autoridad la responsabilidad política y las distintas atribuciones que actualmente están dispersas en múltiples organismos. “La nueva institucionalidad evitará la duplicación de funciones, la dilución de responsabilidades y la mirada excesivamente concentrada en la oferta eléctrica, que ha primado en los últimos 30 años”, dijo. Junto con la instauración del nuevo ministerio, se creó la subsecretaría de Energía, en cuyo cargo la Presidenta designó a la abogada Mariana Soto Espinosa. La nueva autoridad, quien hasta la fecha se desempeñaba como jefa de gabinete del ministro Tokman, trabajó como abogado por más de siete años en la Fiscalía Nacional Económica y, previamente, en el ejercicio privado de la profesión.


“Ahora no sólo contamos con un nuevo ministerio y una subsecretaría, sino que también se crea la Agencia de Eficiencia Energética. Esta se suma al Centro de Energías Renovables (CER), inaugurado hace unos meses junto a Corfo”, indicó Tokman.


Para más información acerca de la recién creada secretaría de Estado, ingresar a su sitio web http://www.minenergia.cl/.


Vecinos de Salamanca se capacitaron en ecología y medio ambiente

ECOAMERICA, 1 de Febrero 2010.
Cerca de 80 vecinos de la comuna de Salamanca, en la IV Región, recibieron capacitación en medio ambiente, en energías renovables no convencionales (ERNC), agricultura ecológica y ecoturismo.

Esto fue posible gracias a la 1ª Escuela de Verano Ecológica Salamanca 2010, una iniciativa realizada en conjunto por minera Los Pelambres, el municipio local y el Instituto del Medio Ambiente (IDMA).

De este modo, se realizaron en las escuelas municipales de las localidades de Coirón, Chillepín y Cuncumén, respectivamente, los cursos de “Tecnologías para el uso de la energía solar”, “Ecoturismo y medio ambiente”, y “Agricultura ecológica”. Todos estos módulos tuvieron una duración de 40 horas y se impartieron de manera gratuita para toda la comunidad, entre el 19 y el 22 de enero pasados.

Una alumna de la escuela fue María Ramírez, vecina de Cuncumén y asistente del curso de Agricultura. La entusiasta participante cuenta parte de su testimonio: “ahora le puedo explicar a mi familia cómo cuidar las plantas con otras plantas y bichitos, al igual que cómo se hace el compost y el humus. Siento que ahora porto una semilla del conocimiento y que puedo sembrarla en Salamanca”, señaló.

Asimismo, Nelly Arredondo, alumna del curso “Tecnologías para el uso de la energía solar”, expresó su alegría tras construir con sus compañeros un secador de frutas que permite aplicarse a los damascos, uvas, ciruelas entre otras variedades. “Me encantó conocer las energías renovables porque sirven para ahorrar gas y energía”, afirmó.

El director general de IDMA, Rodrigo Cerda, afirmó durante el cierre de la actividad que “en estos días logramos establecer la conciencia ambiental en Salamanca, y la idea de que es posible conseguir cambios de conducta para mejorar el medio ambiente”. También, agradeció a minera Los Pelambres, “la valentía de involucrarse en una iniciativa distinta, en donde la ecología se mira desde la tecnología y el aprender a hacer”.

La Universidad de Nueva York afirma que la sustentabilidad conduce a mejores resultados empresariales

COMUNICARSE, 19 marzo 2019. Un  estudio  realizado por el Centro Stern de Negocios Sostenibles de la Universidad de Nueva York e IRI ...