martes, 24 de julio de 2018

DISEÑO DE PRODUCTOS Y SERVICIOS CIRCULARES EN UN SISTEMA LINEAL

Es evidente que el diseño de productos y servicios debe evolucionar hacia un diseño que reduzca el consumo de recursos naturales y el impacto negativo sobre el medio ambiente, y que finalmente produzca un impacto positivo.
Esta necesidad se está acelerando como consecuencia de la evolución de las políticas y directivas europeas, que van capilarizando a las políticas nacionales y regionales, con mayor o menor grado de avance. Y además, con el desarrollo y orientación de programas europeos de innovación hacia la Economía Circular.
La dificultad para una empresa a entrar en este juego son, paradójicamente, algunas barreras y rigideces legislativas, el valor de mercado de materiales alternativos más sostenibles o el aseguramiento de que un cambio en su modelo de negocio o procesos de producción les repercutirá un beneficio económico a corto plazo.
Y todavía más en las pymes, por su falta de recursos para adaptarse de manera ágil al cambio en las legislaciones o por la dificultad en el acceso a instrumentos de financiación que les ayude a que su cuenta de resultados permita amortizar las diferentes inversiones necesarias para el cambio.
Y todo esto con la dificultad añadida de diseñar un producto o servicio con una lógica circular en un sistema global diseñado para que sea competitivo de forma lineal. ¿Qué hace una empresa si es más caro comprar materiales biodegradables o con contenido reciclado que materiales no reciclables?
Por ejemplo, ¿puedo diseñar una salsa de tomate “completamente circular” en un sistema lineal?

Claves para el Diseño Circular

Algunas claves para empezar a diseñar un equipo, producto o sistema circular desde un proceso lineal son:
  • Circular Supplies: búsqueda y selección de materiales o recursos recursos/materiales completamente renovables, reciclables o biodegradables.
  • Identificar, para cada una de las operaciones del proceso de producción y distribución, oportunidades de negocio derivadas de todas las potenciales recirculaciones de materiales y valorización de residuos
  • Utilización de equipos e instalaciones que funcionen con energías renovables
  • Integrar el concepto de Coste de Ciclo de Vida en los procesos de toma de decisión

¿Cómo diseñamos circular?

 Por muy buena intención que tenga una empresa o un diseñador, debe perseguir la competitividad desde la fase de diseño conceptual de un producto o servicio si quiere tener rentabilidad.
Debemos asegurarnos de que aquello que diseñemos sea competitivo en coste calidad y plazo, además de integrar las tecnologías más competitivas en un estado de maduración adecuado (TRL, Technology Readiness Level) para la produccción en serie de un producto o servicio. Utilizar la última tecnología no es garantía de competitividad si esta no es madura para asegurarme un producto o servicio competitivo.
Para ello es fundamental el desarrollo de procesos y metodologías para integrar el diseño circular dentro del proceso de desarrollo de productos y servicios.
Y en este punto, es totalmente necesario desarrollar funciones y modelos de coste para conocer el Coste del Ciclo de Vida (Life Cycle Cost, LCC) desde la fase de diseño conceptual. Esto nos servirá para seleccionar las soluciones técnicas óptimas, considerando la evolución del coste ante cualquier variación de coste de materiales, tendencias legislativas, procesos de fabricación alternativos o cualquier cambio del mercado o del entorno (contexto sociopolítico, etc).
Para empezar a pensar y diseñar circular, las siguientes referencias son de gran utilidad: la Circular Design Guide o el proceso Zero-Waste Systems Engineering.

Círculo a Círculo

Pacientemente, nos debemos enfocar en diseñar pequeños sistemas parcial o completamente circulares que demuestren su viabilidad y ayuden a que el sistema lineal global se vaya “curvando” hacia sistemas globales circulares competitivos.
Ojalá pudiéramos diseñar sistemas circulares de forma colaborativa entre todos los grupos de interés afectados. Por ejemplo, el co-diseño del sistema de alimentación circular de una gran ciudad entre administraciones, productores, distribuidores y consumidores. ¿Es una utopía o sería lo más apropiado para el bien común?
Y en esto debemos empujar todos aquellos que queramos un planeta mejor para nosotros y para las próximas generaciones.
fuente: http://eco-circular.com/


ANÁLISIS DEL CICLO DE VIDA: MIDIENDO EL IMPACTO AMBIENTAL DE LA CUNA A LA TUMBA

La huella ambiental que genera la existencia de un producto, desde el origen de su materia prima hasta el fin de su vida útil, es lo que mide el Análisis del Ciclo de Vida, herramienta que se impone en el mundo para identificar y transparentar el impacto ambiental de los distintos bienes y servicios que consumimos, a fin de validar su sustentabilidad.
Es un tema nuevo y prácticamente desconocido en Chile, pero de a poco va abriéndose paso en la industria. El Análisis de Ciclo de Vida (ACV o LCA por sus siglas en inglés), es un proceso que mide todos los impactos ambientales que generan los productos manufacturados a lo largo de las distintas etapas de su existencia, desde el origen de su materia prima hasta que se extingue su vida útil.
El ACV parte de la premisa de que todo producto, por el mero hecho de existir, tiene una vida y una historia que deja una marca y genera una huella en el ambiente. El mercado y la legislación tienden cada vez más a exigir a las empresas hacerse cargo de dichos impactos, es decir, de medirlos, gestionarlos y reducirlos. Es por ello que empresas de distintos rubros comienzan a adoptarlo a fin de validar la sustentabilidad de sus operaciones y de los productos que ofrecen.
“El ACV es la huella ambiental completa de un producto, ya que no sólo considera, la huella de carbono y su impacto sobre el cambio climático, sino todas las potenciales huellas y sus impactos ambientales” declara Alexander Wotherspoon, gerente general de EPD Chile, empresa dedicada al desarrollo de Declaraciones Ambientales de Productos (DAP o EPD por sus siglas en inglés: Environmental Product Declaration). Una EPD es la manera estandarizada e internacionalmente validada de comunicar los resultados de un ACV.
El ACV también mide variables como el daño a la capa de ozono, y el potencial de acidificación del suelo, y considera aspectos como el diseño del producto, los procesos de fabricación que se usaron para elaborarlo, los medios de transporte y el tipo de energía empleadas en las distintas etapas de su ciclo de vida, así como las recomendaciones para desecharlo o reciclarlo, cuando acabe su vida útil.
“Básicamente, se enfoca al rediseño de productos bajo el criterio de que los recursos energéticos y materias primas no son ilimitados y que, normalmente, se utilizan más rápido de como se reemplazan o como surgen nuevas alternativas”, plantea en su estudio “El Análisis del Ciclo de Vida y la Gestión Ambiental” (2003), la químico industrial Blanca Iris Romero Rodríguez, de México. El estudio prosigue explicando que la conservación de recursos privilegia la reducción de la cantidad de residuos que genera el producto, pero ya que éstos se seguirán produciendo, el ACV propone manejar dichos residuos en una forma ambientalmente sustentable, de modo de minimizar todos los impactos asociados con el sistema de manejo.

El ACV es una herramienta de gestión y mejora continua, que puede ser utilizada para optimizar procesos, generar innovación, con fines comunicacionales y para dar señales de transparencia.

Los principios y marco de referencia para el análisis de ciclo de vida están definidos en la norma ISO 14040, mientras que la norma ISO 14044 determina los requisitos y directrices que deben considerarse en el proceso.
Con respecto a las Declaraciones Ambientales de Producto o EPD, estas están normadas por la ISO 14025.
Exigencia del mercado
El ACV ha ido posicionándose de a poco, a medida que la sustentabilidad ha ido ganando un espacio en los criterios de producción de distintos sectores productivos.
En tal sentido, no sólo es un instrumento para proteger el medio ambiente, sino un instrumento para que las empresas reduzcan costos y mejoren su imagen y posición en el mercado, según sostiene el estudio “El Análisis del Ciclo de Vida y la Gestión Ambiental” (2003). “Las organizaciones consideran benéfico conocer, con el mayor detalle posible, los efectos –aunque sean involuntarios– que sus productos, servicios o actividades podrían causar en el medio ambiente; en especial, los que provoquen impactos ambientales significativos adversos, para atender a las responsabilidades legales, sociales y políticas que ellos implican, además de las pérdidas económicas y de imagen empresarial (Forum Ambiental, 2003)”, señala el documento.
El ACV es una herramienta de gestión y mejora continua, que puede ser utilizada para optimizar procesos, generar innovación, con fines comunicacionales y para dar señales de transparencia al desarrollar y publicar sus impactos a través de una EPD. También para lograr reducción de costos y generar innovación en los procesos de fabricación y diseño, entre otros. De la finalidad del estudio depende su nivel de complejidad o de simplificación.
La nueva versión de certificación de edificios sustentables LEED®, por ejemplo, está exigiendo que los materiales utilizados tengan una EPD (siglas en inglés para Declaración Ambiental de Producto). Esto ha levantado el interés de muchos de los proveedores de materiales de la construcción y algunas empresas, como Gerdau, ya la han implementado, según asegura Alexander Wotherspoon. “En Europa y Norteamérica, prácticamente todos los proveedores cuentan con EPD’s, porque de lo contrario se quedan fuera de este mercado”, dice.
Resultados a la vista
Cuando uno de los objetivos es la comunicación de los resultados a un público externo a la empresa se recomienda un proceso llamado full ISO-compliant LCA, modalidad que demanda un proceso de recolección de datos, y una modelación e interpretación más rigurosas, además de una revisión crítica por una tercera parte independiente para garantizar que los resultados comunicados son confiables y comparables con otros productos.
El proceso completo de un full LCA hasta la publicación de las EPD puede durar entre seis meses y un año, dependiendo de la complejidad de los sistemas de producto.
La EPD no entrega información acerca de si los valores de impacto son buenos o malos, sino que solo garantiza que los valores son confiables y comparables. “La decisión final recae en el comprador o cliente”, dice el ejecutivo de EPD Chile. “Funciona de manera equivalente a la información nutricional de los alimentos, pero enfocada en aspectos ambientales”.
Marcar la diferencia
El sector forestal es uno de los rubros productivos en los que la tendencia a transparentar los procesos productivos y a certificar la sustentabilidad ambiental de sus productos se impone con más fuerza, por lo que se espera que los ACV comiencen a empoderarse en la industria y que esta se incline por medir los impactos ambientales que generan los productos forestales a lo largo de las distintas etapas de su existencia, desde la extracción de la madera del árbol hasta que se acaba la vida útil del producto, ya sea que se trate de papel como de manufacturas de madera, como construcciones, muebles o juguetes.
Pero si bien la posibilidad de reciclar o darle un nuevo destino a la materia prima de un producto al acabarse su vida útil es un factor importante a considerar en los ACV, dada la extensa vida útil de los productos forestales cada etapa tiene una relevancia importante, y la posibilidad de reciclaje no es necesariamente significativa si el producto es producido con muy bajos estándares medioambientales.
“El mercado exige rigurosidad, contenido y transparencia, y en EPD Chile creemos que hoy más que nunca los impactos o atributos ambientales de un producto son una manera de diferenciarse, y por lo tanto una fuente para generar ventajas competitivas”, declara Alexander Whoterspoon.
“Para eso contamos con el expertis técnico para realizar un full ISO-compliant LCA y para publicar las EPD en el International EPD® System, el Programa de Declaraciones Ambientales de mayor relevancia a nivel internacional EPD Chile es el operador para Chile del Hub del International EPD® System en Latinoamérica, y es la única empresa que ha gestionado proyectos completos de un full LCA hasta la publicación de EPD en el país.
EPD Chile mantiene contactos con Corma y algunas forestales que recién empiezan a abrirse a este tema, por ahora no hay resultados concretos, y ninguna empresa forestal chilena ha publicado una EPD de sus productos. “Que la materia prima de un producto forestal provenga de un bosque que ha sido manejado bajo estrictos criterios de sustentabilidad, o que el producto tenga la capacidad de ser reciclado muy eficientemente, debería verse reflejado en los impactos ambientales obtenidos en el análisis”, explica Alexander Wotherspoon.
Fuente: Lignum

viernes, 3 de noviembre de 2017

Objetivos de Desarrollo Sostenible


Castilla-La Mancha tomará la delantera con la primera Ley de Economía Circular de España
 
Por Alicia Avilés Pozo
   
Los incendios en el vertedero ilegal de neumáticos de Seseña (Toledo) y en la planta de reciclaje industrial de Chiloeches (Guadalajara) han sido un punto de inflexión en la política de gestión de residuos del Gobierno de Castilla-La Mancha. La Administración regional quiere evitar las desastrosas consecuencias para la salud y el medio ambiente de este tipo de incidentes, y también el coste que supone para las arcas públicas. El antes y el después vendrá marcado por una nueva Ley de Economía Circular cuyo borrador ya está prácticamente terminado y a la espera de aportaciones cuando pase a información pública. La previsión es que el Consejo de Gobierno pueda darle luz verde en noviembre.
 
Con ello, además, la comunidad autónoma se convertirá en pionera de este tipo de economía, interrelacionada con la sostenibilidad y muy en boga en todo el mundo debido a la necesidad de buscar formas alternativas de gestionar los residuos que genera la actividad humana. En esto, la economía circular defiende que recursos como los productos de consumo, los materiales, el agua y la energía se mantengan en el mercado el mayor tiempo posible, reduciendo con ello al mínimo la generación de residuos. Es circular porque con ello, según los expertos, se cierra “el ciclo de la vida”, eliminando con ello las tradicionales formas de economía lineal.    
En Castilla-La Mancha no hay precedentes. Fuentes del Gobierno han explicado a eldiarioclm.es que la normativa es novedosa y trata de llevar al ordenamiento jurídico los principios de la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo 'Cerrar el círculo: un plan de acción de la UE para la economía circular'. El órgano ejecutivo europeo defiende un paquete de nuevas medidas sobre la economía circular para ayudar a las empresas y a los consumidores europeos en la transición a una "gestión sostenible, hipocarbónica, eficiente y competitiva”. 

Sistema productivo, recursos naturales y consumo

La nueva ley pretende así incluir los principios de la economía circular en el sistema productivo de la región, y trata de dar soluciones a problemas como la gestión de los recursos naturales (agua, suelo, servicios ecosistémicos, diversidad biológica o energía), el proceso de producción, el consumo -aquí entraría en juego la economía colaborativa- y la gestión de residuos. Este último punto es  uno de los más importantes porque en el mismo se introduce el mercado de materias primas, plásticos, residuos de alimentos, residuos de construcción y demolición, biomasa y biomateriales. En la nueva normativa quieren establecerse las multas, fianzas o “fiscalidad ambiental”, que se aplicaran a empresas y particulares contaminantes y que ya se contemplan en el Plan regional de Gestión de Residuos. 
La elaboración de la Ley es un “compromiso de gobierno necesario”, apuntan las mismas fuentes, no solo para completar determinados vacíos competenciales que no tenían soporte legal, sino también para “regular aquellos los sectores afectados por la economía circular que permita reintroducir en el sistema productivo los recursos que en la actualidad son desechados”. Agregan que esta iniciativa sería pionera en el Estado español siendo la primera comunidad que aborda su regulación con rango de ley.
Además, al hilo de esta normativa, el Gobierno castellano-manchego quiere minimizar los riesgos para la salud humana y el medio ambiente, impulsar la competitividad y el crecimiento económico, crear empleo, favorecer el desarrollo sostenible, y servir para la lucha contra el cambio climático: habla también de la promoción de la economía hipocarbónica, es decir, baja en carbono, reduciendo con ello las emisiones de CO2 y su concentración en la atmósfera.

Economía rural hipocarbónica

Precisamente, Castilla-La Mancha también prepara un programa de promoción para el desarrollo de una economía rural hipocarbónica, que forma parte de las medidas establecidas en el Plan de Desarrollo Rural 2014-2020 y en la Estrategia Regional frente al Cambio Climático, con el mismo horizonte.
Junto con todo ello, la idea es también “desmaterializar la economía”, desvinculando el crecimiento económico del consumo de recursos.  En cuanto a residuos, la Ley de Economía Circular busca la convergencia hacia el “mínimo vertido”, eliminando progresivamente el depósito controlado de residuos. El consejero de Medio Ambiente, Francisco Martínez Arroyo, ya ha calculado que puede recaudar hasta 15 millones de euros en multas y fianzas a empresas contaminantes, que serán una ‘tasa verde’, es decir se convertirán en recursos públicos para realizar políticas medioambientales.
Finalmente, esta nueva normativa busca promover la información, la participación y la concienciación, fomentando una “cultura de la corresponsabilidad ambiental” en el comportamiento diario de los ciudadanos y de las administraciones. El Gobierno regional deja claro que no hay “soluciones alternativas legales” a esta propuesta, ya que la regulación global de la economía circular debe abordarse mediante ley y desarrollarse mediante un Plan Estratégico, como por ejemplo ya existe en la Comunidad de Madrid.
 
Aprueban reglamento que crea el Fondo para el Reciclaje en Chile
Ministerio del Medio Ambiente, octubre 2017.


El reglamento que crea Fondo del Reciclaje fue aprobado esta semana y permitirá financiar proyectos de las municipalidades y asociaciones de municipales, dirigidos prevenir la generación de residuos en sus comunas y promover su separación, reutilización y reciclaje.  El reglamento fue publicado en el Diario Oficial, luego que la Contraloría General de la República tomara de razón.
 
 El ministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena, destacó el hecho como “un importante avance en la implementación de la Ley de Fomento al Reciclaje, ya que este fondo es un mecanismo creado especialmente  para promover hábitos más sustentables en el manejo de residuos, instalar conocimiento técnico y contar con infraestructura apta para la separación y reciclaje”.
 
 Los proyectos, programas y acciones que podrá financiar el Fondo para el Reciclaje se enmarcan en tres líneas de acción. La primera esta relacionada con la sensibilización ciudadana, es decir, aquellas iniciativas que permitan prevenir la generacion o fomento de la separación de origen de los residuos, reutilización, recicaje o cualquier otra acción que permita la valoración de estos. En esta línea se enmarcan las campañas de comunicción, actividades de educación ambiental y capacitación para la comunidad, entre otras.
 
 La segunda línea del Fondo de Reciclaje esta asociado a la promoción del conocimiento técnico municipal y de los recicladores de base, con el objetivo de fomentar la separación en orogen, recoleción selectiva, reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización. Contempla actividades como capacitaciones, asistencia para certificación de competencias laborales de los recicladores de base, asistencia técnica para municipios, y desarrollo de diseño y memoria técnica de las instalacione de recepción y almacenamiento de residuos.
 
 Finalmente, la mplementación de proyectos de infraestructura para el reciclaje es la tercera línea de este fondo. Es decir, proyectos de construcción de instalacioones de recepción y almacenamiento de residuos con o sin pre-tratamiento, adquisión de equipamiento, vehículos y maquinaria para la recepción y almacenamiento de residuos, como también la operaciónde  instalaciones de recepción y almacenamiento de residuos, con o sin pretratamiento.
 
 Actualmente, el Ministerio del Medio Ambiente se encuentra trabajado en las bases generales que permitirán poner en operación el fondo, una vez que pasen por la revisión de la Contraloría.
 

viernes, 9 de junio de 2017

Se publica la primera Norma para la Economía Circular
 
 
 
 
British Standards Institute (BSI) ha lanzado una nueva Norma para la Economía Circular denominada BS 8001: 2017: Marco para la aplicación de los principios de la economía circular en las organizaciones. El flamante instrumento no será certificable y es el primero en su tipo a nivel mundial.

La "economía circular" es un concepto que desafía a las organizaciones a reconsiderar cómo se gestionan sus recursos para crear beneficios financieros, ambientales y sociales. BS 8001 fue desarrollado para cumplir con estos objetivos mutuamente beneficiosos, proporcionando principios rectores para que organizaciones e individuos consideren e implementen prácticas más sostenibles. Es el primer estándar de su tipo, tanto en el Reino Unido como en todo el mundo.
 
La piedra angular del estándar es la aplicación práctica de los seis principios de la economía circular:
 
1- innovación;
2- administración;
3- colaboración;
4- optimizaciones de valor;
5- transparencia; y
6- pensamiento sistémico.
 
"Identificar el papel de la economía circular en una organización en particular, y cómo una organización puede maximizar el potencial de esta información, es uno de los primeros pasos descritos en BS 8001. Es importante destacar que la norma no pretende ser prescriptiva o certificable; está destinada a ser utilizada con flexibilidad por aquellos que la adoptan - independientemente del tamaño, sector, tipo o ubicación de la organización. Es adecuado para las organizaciones en una etapa de transición incipiente o más avanzada en la aplicación de los principios de la economía circular", expresa la organización en un comunicado.
 
David Fatscher, Director de Sustentabilidad de BSI, cre que "la productividad de los recursos está en el corazón de la nueva Estrategia Industrial del gobierno y demuestra cómo los estándares pueden ser considerados herramientas de mejora de negocios que ayudan a las organizaciones a aprovechar el potencial inexplotado del crecimiento sostenible. BS 8001 fue desarrollado para permitir a las organizaciones tomar acciones prácticas para lograr los beneficios económicos y sociales de la economía circular".
 
Para apoyar el marco, la BS 8001 proporciona orientación sobre los temas específicos que rodean la transición a un modelo circular: medidas, responsabilidad y seguro, asuntos logísticos y materiales. También se ofrecen orientaciones sobre modelos de negocio específicos asociados, incluyendo el leasing, la economía compartida y la remanufactura.
 
Francois Souchet, Gerente de Proyectos de Análisis y Perspectivas de la Fundación Ellen MacArthur agregó que esta norma "ofrece una introducción valiosa a la acción práctica que las organizaciones pueden tomar para acelerar su transición hacia una economía circular".
 
Las siguientes organizaciones e individuos participaron en la creación de la BS 8001: BEIS - Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial; Consejo del Condado de Hampshire; Universidad de Sheffield; Marks & Spencer plc, Rolls Royce; Tata Steel, Instituto para la Sostenibilidad; Amec Foster Wheeler; Universidad de Londres; Alianza Verde; Universidad de Loughborough; Granta Design Limited; Mantener Bretaña ordenado; Federación de Comercio de la Madera; Programa de Acción de Residuos y Recursos; Centro de Remanufactura y Reutilización; Institución de Ingenieros Mecánicos; Innovar Reino Unido; Autoridad del Gran Londres; British Coatings Federation Ltd; British Precast Concrete Federation Ltd; Instituto de Gestión y Evaluación Ambiental; Centro de Diseño Sostenible; Red de Sostenibilidad del Reino Unido para la Normalización; Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales; Zero Waste Escocia; Eden21; Shoosmiths LLP, Asociación Internacional de Líderes; Gobierno galés; Universidad de Surrey; Asociación de Recursos; Fabricantes de vidrio británicos.
 

La Universidad de Nueva York afirma que la sustentabilidad conduce a mejores resultados empresariales

COMUNICARSE, 19 marzo 2019. Un  estudio  realizado por el Centro Stern de Negocios Sostenibles de la Universidad de Nueva York e IRI ...