sábado, 14 de julio de 2007

Ecología e Iglesia: Cuidar la naturaleza está en nuestras manos

El reciente mensaje final de los Obispos latinoamericanos reunidos en el Santuario de Aparecida señalaba la situación medioambiental como una de las áreas que a la Iglesia le preocupa. La educación para preservar la ecología, a la luz de la teología de la creación, llama a un compromiso permanente con la naturaleza y los demás seres vivos.

¿Qué dice la Doctrina Social de la Iglesia?

El Compendio de Doctrina Social de la Iglesia se refiere extensamente al tema, ya que se trata de cuidar uno de los dones más preciados de Dios. Con todo, es explícita en no caer en la tentación de absolutizar el tema y ponerlo por encima del hombre. Señala: “Una correcta concepción del medio ambiente, si por una parte no puede reducir utilitariamente la naturaleza a un mero objeto de manipulación y explotación, por otra parte, tampoco debe absolutizarla y colocarla, en dignidad, por encima de la misma persona humana. En este último caso, se llega a divinizar la naturaleza o la tierra, como puede fácilmente verse en algunos movimientos ecologistas que piden se otorgue un reconocimiento institucional internacionalmente garantizado a sus ideas.

El Magisterio ha motivado su contrariedad a una noción del medio ambiente inspirada en el ecocentrismo y el biocentrismo, porque ésta ‘se propone eliminar la diferencia ontológica y axiológica entre el hombre y los demás seres vivos, considerando la biosfera como una unidad biótica de valor indiferenciado. Así se elimina la responsabilidad superior del hombre en favor de una consideración igualitaria de la "dignidad" de todos los seres vivos’”.

Para la Iglesia chilena también se trata de un tema de vital importancia. Ya en 1994 el Cardenal Carlos Oviedo daba cuenta de ello en su Carta Pastoral: “El cuidado ed la casa común”. En ella indica: “La Iglesia está profundamente preocupada por el problema y quiere sumar su contribución a la que ya se vislumbra entre los distintos actores sociales. Por una parte, ofrece a la sociedad, a través de las instituciones de educación superior que posee, la competencia técnica y científica de los académicos dedicados a estudiar soluciones concreta a las distintas formas de degradación que amenazan el delicado y complejo equilibrio ecológico. Pero está consciente, al mismo tiempo, de que el problema medioambiental sobrepasa, con mucho, la dimensión científica y tecnológica, convirtiéndose en un problema social y moral de gran magnitud, que debe ser asumido por todos”.

¿Qué hacer?

Ante la falta de lluvias y los crecientes niveles de contaminación, lo más recomendable es tomar la decisión de dejar de contaminar. Todos podemos contribuir a ello. A continuación, recomendaciones para cuidar el medio ambiente
· Evite comprar productos con envases desechables.

· Prefiera aquellos productos con envases reciclables y biodegradables.
· Prefiera productos con menos envases o embalajes. Recuerde que al llegar a casa deberá botarlos y se convertirán en nuevos residuos.

· Trate de reaprovechar algunos residuos sólidos, particularmente los de carácter orgánico y aquellos como las latas de bebidas y botellas de vidrio. En la ciudad existen varios puntos donde es posible botar en contenedores vidrios y botellas.

· Si no puede reaprovechar sus residuos, intente botarlos en forma separada, vale decir, frutas, verduras y otros desechos orgánicos en una bolsa distinta de vidrios o papeles y cartones. Si bien en nuestro país aún no tomamos la práctica de recolección separada de la basura, es bueno empezar a acostumbrarse. Por lo demás, ello permite que los recolectores independientes, como los cartoneros, puedan hacer más rápido su trabajo, al reconocer fácilmente lo que contiene cada bolsa.

· Si va de paseo no olvide llevar una bolsa para traer de regreso todos los residuos que genere.

· No bote envases, cigarrillos o pañales en los caminos. Piense que lo más probable es que esos residuos no serán recogidos y ensuciarán el entorno.

· Eduque a sus hijos para que no boten basura en cualquier parte y se hagan responsables por cada residuo que generen.